El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Olla quebrada, olla comprada.
No crece el río con agua limpia.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Tras el buen comer, ajo.
A refajo verde, ribete encarnado.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Obras vea yo; palabras, no.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Al higo por amigo
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Una van de cal y otra van de arena.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Al son que te tañan, a ése baila.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Siempre es mejor el vino.
Pan y vino y carne, a secas.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Pedir peras al olmo.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Cada mochuelo, a su olivo.
El vino, de la verdad es amigo.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
A tal casa, tal aldaba.
Pan con sudor, sabe mejor.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
El que nada no se ahoga.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.