En mala casa, mal amo y mala masa.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Dinero guardado, barco amarrado.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Más ven cuatro ojos que dos.
Como el espigar es el allegar.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
No necesito niguas para ser tishudo.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Que no te den gato, por liebre.
El hombre honrado a las diez acostado.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Buen pedidor, mal dador.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
El amor mueve montaña.
Casa hecha, sepultura abierta.
Más dañado que agua de florero.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Agárreme, que llevo prisa.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
A gran salto, gran quebranto.
Hablara yo para mañana.
Si vas a morir, muere llenito.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
A la fuerza ahorcan.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Quien bien quiere, bien obedece.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
El buscador es descubridor.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.