La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Mucho ayuda el que no estorba.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Por San Antón, la gallina pon.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Estoy como gallo en corral ajeno
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Casa chica infierno grande.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Casa hecha y mujer por hacer.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Mal ojo le veo al tuerto.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Niño mimado, niño mal educado.
El ahorro es santo porque hace milagros.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
No gastés pólvora en chimancos.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
El ignorante es poco tolerante.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Con pan y vino, se anda el camino.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Al buen sordo, pedo gordo.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
El que es de tu profesión, es tu perdición.