¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Dios acude siempre.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
El que mal anda, mal acaba.
Más vale oler a asno que a muerto.
El muerto delante y la griteria atrás.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Dios habla una lengua extranjera.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
A cada necio agrada su porrada.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Neblina, del agua es madrina.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Pan ajeno nunca es tierno.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
La vaca grande, y el caballo que ande.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Caminito comenzado, es medio andado.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
A donde va encuentra un problema
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
La gloria del amante es la persona amada.
A la zorra, candilazo.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Componte para el marido y no para el amigo.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Desbarata hasta un balín.