Ya muerta la burra, vino la albarda.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Favor con favor se paga
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
El que de joven corre, de viejo trota.
Nadie aprende por cabeza ajena.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Dios los cría y el diablo los junta.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Robles y pinos, todos son primos.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Pan duro, pero seguro.
Burro suelto del amo se ríe.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Es puerco de la misma manada.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Cuentas viejas líos y quejas.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A un traidor, dos alevosos.
Caballo viejo no soporta montura nueva.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.