A casa de tu tía, entrada por salida.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
El hombre casado, ni frito ni asado.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Al ingrato con la punta del zapato.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Tanto pedo para cagar aguado.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Amigos pobres, amigos olvidados
Buey viejo, no come tronco.
Hijos casados, duelos doblados.
A chico santo, gran vigilia.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Refran viejo, nunca miente.
A casa vieja, portada nueva.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Cuando seas padre comeras huevos.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Alcanza, quien no cansa.