Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Muchas hormigas matan un camello.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
De sabios es cambiar de parecer.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
Quien destaja no baraja.
En casa pobre no hay mujer buena.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Quien tiene tienda que la atienda.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Obra a destajo, no vale un ajo.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Ajo dulce no hay.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
A buena mujer, poco freno basta.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Callemos, que el sordo escucha.
A la hora mala no ladran los perros
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
El casado por amor vive vida con dolor.
El necio o no se casa o se casa mal.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Caballo de andadura poco dura.