Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
El casado por amor vive vida con dolor.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Caballo de andadura poco dura.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Vamos a ver dijo el ciego.
El Santo más milagrero es, San dinero.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Madre quiero ser, e hijos tener.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Hasta los animales se fastidian.
A Seguro se lo llevaron preso
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Duerme más que un gato con anemia.
En cada tiempo, su tiento.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Por lo demás, paciencia y barajar.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Una en el papo y otra en el saco.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
No seas amigo de los necios.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte