El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Después de la guerra, todos son generales.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
El que bien te quiere te hará llorar.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Para pan y pescado, chocho parado.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Al hombre valiente, espada corta.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Está como abeja de piedra.
Malo es cojear delante de un cojo.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Quien asno nació, asno murió.
Agua vertida, mujer parida.
El que se queja, sus males aleja.
Ve tu camino para no tropezar.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Leche y vino, veneno fino.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Muchos pocos hacen un mucho.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Cada cual habla según como le fue en la feria.