El monte tiene ojo.
Inútil como cenicero en moto.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Eso es regar fuera del tiesto.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Beso, queso y vino espeso.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Las cosas se toman según de quien vengan.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Haz buena harina y no toques bocina.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Antes de criticar, mírate la cola.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
A buen salvo está el que repica.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Alma sin amor, flor sin olor.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Tal para cual.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
El cobarde vive, el valiente muere.
Haz lo que haces.
Para aprender, nunca es tarde.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Que con su pan se lo coman.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Intimidades, solo en las mocedades.