Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Para su casa no hay burro flojo.
Escarba la graja, mal para su casa.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Años de higos, años de amigos.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Buena mula, mala bestia.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Obra acabada, a dios agrada.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Confía en lo que ves
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
A enemigo que huye, puente de plata.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Casa de Dios, casa de tos.
Ávila, santos y cantos.
Ajo hervido, ajo perdido.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Dos capitanes hunden el barco.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Dios tarda, pero no olvida.
Más vale callar que con borrico hablar.
Un arma es un enemigo para su dueño.