De pequeña centella se levanta el gran fuego.
El que coge la vela es porque es cofrade.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Para morirse, siempre hay tiempo.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
A como come el mulo, caga el culo.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
El vino hace buena sangre
Nadie nace enseñado.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Cebada granada, a ocho días segada.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Quien te altera te controla.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Estorba más que un colchón en la cocina.