De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
De persona palabrera, nunca te creas.
Más dura será la caída.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Pecado callado, medio perdonado.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
El buscador es descubridor.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
La admiración alaba, el amor es mudo
A mal viento va esta parva.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
No te alabes antes de que acabes.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Año de nieves, año de bienes.
En septiembre cosecha y no siembres.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Barco viejo, mal navega.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Me doblo pero no me quiebro.
Trato es trato.
Come y bebe, que la vida es breve.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Criado y caballo, un año.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Más puede diligencia que ciencia.
Bien urde quien bien trama.
Saber cuantas púas tiene el peine.
A tres azadonadas, sacar agua.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Casado, pero no capado.
Una sola araña cien moscas apaña.
La crianza aleja la labranza.
Ítem de lista viñeteada
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Habiendo don, tiene que haber din.