El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Date prisa, pero no corras.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Una buena capa todo lo tapa.
Cada oveja con su pareja.
Más claro, agua.
Hablando nos entendemos.
Ama, perdona y olvida.
Dar palos de ciego.
El mejor escribano echa un borrón.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Panza llena, quita pena.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
De noche madrugan los arrieros.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
En la necesidad se conoce la amistad.
Burro empinado, por hombres es contado.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
De tal colmena tal enjambre.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Hoy no se fía, mañana sí.
A otra cosa mariposa.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
La alegría alarga la vida.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
A cada paso, un gazapo.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
A calza corta, agujeta larga.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
El flojo trabaja doble.
Costumbre mala, desterrarla.
¿Mirón y errarla?.