Febrero, siete capas y un sombrero.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Intimidades, solo en las mocedades.
El abismo lleva al abismo
Bien ama quien nunca olvida.
Aramos, dijo la mosca al buey.
La fortuna a los audaces ayuda.
Hacerte amigo del juez
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
Todo salto tiene riesgo.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Casarás y amansarás.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Año de neblinas, año de harinas.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Hablar en plata blanca.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Cojo con miedo, corre ligero.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Acúsole porque pisó el sol.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
El que se brinda se sobra.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
Por puerta abierta ladrones entran.
El empezar es el comienzo del acabar.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Calle mojada, caja cerrada.
El sol brilla para todos.
Al pez, una vez.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Remendar y dar a putas.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
A fullero viejo, flores nuevas.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Ver para creer.
Como el espigar es el allegar.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Haz buena harina y no toques bocina.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
A lo lejos mirar y en casa quedar.