Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
A palabras necias, bofetones.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Despedida de borrachos.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
A la prima, se le arrima.
Hacer un hueco para tapar otro.
El que se apura llega tarde.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Ir por lana y volver trasquilado.
A la virtud, menester hace espaldas.
A ojo de buen cubero.
El papel que se rompa él.
Febrero el corto, el pan de todos.
Sacar los trapos al sol.
Bodas en Mayo, males las llamo.
A buena barbechera, mejor sementera.
De casa del abad, comer y llevar.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
De higos a brevas, larga las lleva.
A gran seca, gran mojada.
El sol siempre reluce.
Nunca falta un roto para un descosido.
Dando dando, palomita volando.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Almendro de enero, no llega al cesto.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Iguales, como cabo de agujeta.
Mucho ayuda el que no estorba.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Bestia alegre, echada pace.
Boca abierta, dientes de oro.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Un clavo saca a otro clavo.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Dádivas quebrantan peñas.
Cada día trae su propio afán.