En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Del ocio nace el feo negocio.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Hazte responsable de tus actos.
La lealtad se paga.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
El que tiene es el que pierde.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Cada loco con su tema.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
Obra a destajo, no vale un ajo.
La gente discreta, no suelta la jeta.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Alábate, asno, que te crece el rabo.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
El médico mata, y el cura lo tapa.
El que no te ama, burlando te difama.
Ayúdate que Dios te ayudará.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
La crianza aleja la labranza.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
El mejor suegro, vestido de negro.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Quien bien quiere, tarde olvida.