Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Una abeja no hace colmena.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Padres viejos, hijos huérfanos.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
A creer se va a la iglesia.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Hombre avisado, medio salvado
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Dios acude siempre.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Los tontos consiguen las mejores cartas
A ojo de buen cubero.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
El burro busca al otro burro para rascarse.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Dos perros pueden matar a un león.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.