Mujer precavida vale por dos.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Más barato es cuidar que edificar.
Barco amarrado no gana flete.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
El que se casa, por todo pasa.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Quien amaga y no da, miedo ha.
La democracia también genera hombres deshonestos
Alabanzas y regalos, malos tratos.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
El flojo trabaja doble.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Más vale la seguridad, que la policía.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Cada quien, con su cada cual.
Por el interés te quiero Andrés.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Haz favores y tendrás enemigos.
Peor es la moza de casar que de criar.
De comerciar a robar, poco va.
Vecinas porque les digo las mentiras.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
Hacer callar es saber mandar.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Obra acabada venta aguarda.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
De desagradecidos está el infierno henchido.