Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Burro adornado, busca mercado.
Saber es poder.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Quien prestó, perdió.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Perro ladrador, poco mordedor.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Antes que el deber está el beber.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
La barriga llena da poca pena.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Cuentas claras conservan amistades.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Mujer casada, casa quiere.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Dios era bueno para negociante.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Vivir juntado es igual que casado.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
El oficio de aguador se aprende al primer viaje.
Cada dueño tiene su sueño.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
A la noche putas y a la mañana comadres.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Alforjas llenas quitan las penas.
El más avisado cae.