Quien acomete vence.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
El que hizo la ley hizo la trampa.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
A buen amo, mejor criado.
La ley justa no es rigurosa.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
El que habla es el que peca.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
El corazón del justo, piensa para responder.
Más vale bien amigada que mal casada.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
El oficio hace maestro.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
El que es culpable puede reincidir.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
El que mucho abarca, poco acaba.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Cada cual a lo suyo.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
El que tenga tienda, que la atienda.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.