Quien da el consejo, da el tostón.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Señor por señor, el padre es el mejor.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Hombre anciano, juicio sano.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
A buen amigo buen abrigo.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
El mejor escribano echa un borrón.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
El derecho de los pobres no es más que llanto
A fullero, fullero y medio.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Juramento, juro y miento.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
El que avisa no es traidor.
La necesidad carece de ley.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
Hombre osado, bien afortunado.
Sol puesto, obrero suelto.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
El que no asegunda no es buen labrador.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.