Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Más puede diligencia que ciencia.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Padre diestro, el mejor maestro.
El último en saberlo es siempre el interesado.
El oficio hace maestro.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
De sabios es variar de opinión.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Quien hace malas, barrunta largas.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
En la causa está el remedio.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Daño merecido, no agravia.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Lo que no está firmado, no está amarrado.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Ningún ladron quiere ser robado.
Quien tuvo, retuvo.
Buen cazador, mal labrador.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Bien convida, quien prestó bebe.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Hombre casado, burro domado.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
A cautela, cautela y media.