Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Quien siempre adula se quema las mangas
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Cada mozo lancee su toro.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
A la mujer brava, la soga larga.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
No es quejido, sino que jode.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
El buen paño dentro del arca se vende.
Más vale aprovechar que tirar.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Dame dineros y no consejos.
La manda del bueno no es de perder.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Boca abierta, dientes de oro.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Boticario sin botica, nada significa.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Pa'trás como las del marrano.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Nadie da palos de balde.