Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Quien desparte lleva la peor parte.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Buena, por ventura; mala, por natura.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
¡A darle que es mole de olla!
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Amor y señorío, no quieren compañía.
La sugestión obra.
Más cagado que palo de gallinero.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Dar la callada por respuesta.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
La casa quemada, acudir con el agua.
Para buena vida, orden y medida.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Pájaro que huye, no hace daño.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Lo bailado nadie me lo quita.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Amistad de juerga no dura nada.
Quien desprecia, comprar quiere.