Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Sobre mojado, llueve.
El vino con el amigo.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
A lo hecho, pecho.
El interés dueño del mundo es.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
No se puede mamar y protestar.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Nunca falta un roto para un descosido.
Hazte responsable de tus actos.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Para bien hablar, antes bien pensar.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Suegra, ni de caramelo.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
A marido ausente, amigo presente.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Oye primero y habla postrero.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Borrón y cuenta nueva.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
El que juega con fuego, se quema.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
El padre para castigar y la madre para tapar.