Haz bien; pero mira cómo y a quién.
La fantasía es la loca de la casa
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
El que tiene es el que pierde.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Obra acabada, maestro al pozo.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
La oración de los rectos en su gozo.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Antes di que digan.
Lo fiado es pariente de lo dado.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Boda sin borracho tenla a milagro.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
A bloque, la casa en roque.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
A chica boca, chica sopa.
El buen cirujano, corta por lo sano.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Gato maullador, poco cazador.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.