Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Boca con boca se desboca.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Quien desparte lleva la peor parte.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Sé osado y serás afortunado.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
El que no tranza no avanza.
Burla pesada, en veras acaba.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Donde manda el amo se ata la burra.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Pecado callado, medio perdonado.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.