El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
En casa del herrero, martillo de palo.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
En caso de duda, la más tetuda.
A chico santo, gran vigilia.
Flaco hombre, mucho come.
En casa del herrero, asador de madero.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
El que pestañea pierde.
Necio que calla por sabio que pasa.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Confesión hecha, penitencia espera.
El arenque cuelga de sus propias agallas
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
El que no arriesga no gana.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Cada maestrillo, tiene su librillo.