A borracho fino, primero agua y luego vino.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El que nada duda, nada sabe.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Ramal y bozal, para el animal.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Del viejo el consejo.
Dame dineros y no consejos.
Al que quiera saber, mentiras a él.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
El aburrimiento es el mejor enfermero
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Antes di que digan.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
La sugestión obra.
Necio que calla por sabio que pasa.
La carta, corta, clara y bien notada.
Callando el necio, se hace discreto.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El que nada sabe, de nada duda.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
A calza corta, agujeta larga.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
A la par es negar y tarde dar.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.