Quien prestó, perdió.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Buen podador, buen viñador.
Al que dice la verdad le ahorcan.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Al amigo con su vicio.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Hacer callar es saber mandar.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Las grandes penas no se quejan.
Mujer mayor, es la mejor.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
A palabras necias, bofetones.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
De puta a puta, taconazo.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Cuando no está preso lo andan buscando.
A cada cajón, su aldabón.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
La avaricia rompe el saco.