Buena fama, hurto encubre.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El hombre propone y Dios dispone.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Haz bien y no acates a quien.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Soltero maduro, maricón seguro.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Esposa mojada, esposa afortunada
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Quien bien quiere, bien obedece.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
De necios es huir de consejos.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Si ofendes serás ofendido
Del ahogado, el sombrero.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
El más cuerdo, más callado.
El que porfía mata venado.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Saber es poder.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Casarse bajo el palo de la escoba
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
A la mal casada, miradla a la cara.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
A la buena casada, solo su marido le agrada.