Casarse bajo el palo de la escoba
Quien bien quiere, bien obedece.
La mejor defensa es el ataque.
Bien o mal, casado nos han.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Mucho sabe quien callar sabe.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
El mal cobrador hace mal pagador.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Te casaste, te entera.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Casa de concejo, pajar de viejo.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Aquel que guarda siempre tiene.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
De los escarmentados nacen los avisados.
Mejor solo que mal acompañao.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
En guerra avisada no muere gente.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
El hombre propone y Dios dispone.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Haz bien y no acates a quien.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El que más chifle, capador.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
El sol sale para justos y pecadores.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
Limosnero y con garrote.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Más vale callar que con borrico hablar.
Bien casada, o bien quedada.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.