Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
No hagas trampa en que caigas.
Mal suena el Don sin el din.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
En el refugio del otro vive cada uno
Brilla por su ausencia.
Alma sin amor, flor sin olor.
Lo que bien empieza, bien acaba.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Agua cara siempre es mala.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Poco y entre zarzas.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
La ruina comienza por la cocina.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
No me llega pero ni a la suela de los zapatos.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El pobre es un extranjero en su país.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
De mala vid, mal sarmiento.
No hay pero que valga.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Quien no da nudo, pierde punto.