No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Al amo comerle y no verle.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Írsele a uno el santo al cielo.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
De tal jarro, tal tepalcate.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
A gran prisa, gran vagar.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Pasar amargura por ganar hermosura.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Lo escrito, escrito esta.
A lo hecho, pecho.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
A brutos da el juego.
Del necio, a veces, buen consejo.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Muerte y venta deshace renta.
El miedo guarda la viña.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Año de brevas, nunca lo veas.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.