Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
De mala ropa no sale un buen traje.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
El que no tranza no avanza.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Cantando se van las penas.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Cada altar tiene su cruz.
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Pescar en río revuelto.
Genio y figura hasta la sepultura.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
La fantasía es la loca de la casa
No te metas donde salir no puedas.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Para aprender, perder.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Volverse humo.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Niebla en el valle, labrador a la calle.