Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Predicar en desierto, sermón perdido.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Las aguas mansas son las peores
No hay alegría sin aburrimiento
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Yo que callo, piedras apaño.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Al enemigo, ni agua.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
La peor pobreza es tener deudas.
Casa chica infierno grande.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
De perdidos, al río.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Campo abandonado, fuego proclamado.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Barba a barba, vergüenza se cata.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Del odio al amor hay solo un paso.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
La impureza, pesa.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Ocasión perdida, para siempre ida.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Alegrías secretas, candela muerta.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Ambicioso subido, pronto caído.