Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
El que demonios da, diablos recibe.
La muerte, al pobre no se atreve.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
El que no agradece, al diablo se parece.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
En lo ajeno, reina la desgracia.
A gran seca, gran mojada.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Chico pueblo, grande infierno.
Casa sin madre, río sin cauce.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Gozo que no se comunica, se achica.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Parece barril sin fondo.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
A ruin, ruin y medio.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Del mal, el menos.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Aire gallego, escoba del cielo.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Agua de llena, noche de angulas.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Está oscuro debajo de la lámpara
Lo imposible, en vano se pide.
El infierno no sirve para quemar paja.
Caldera observada no hierve jamás.