Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
El que debe y paga, descansa.
Mientras más aprendo menos sé.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
A llorar al cuartito.
Pintada en los WC.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Lo que no conviene no viene.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Hasta el árbol más grande, se alimenta de lo que tiene abajo.
Pan con pan comida de tontos.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
De tal árbol tal astilla.
Sopas y morder, no puede ser.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Es como llevar leña para el monte.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
De ruin madera no harás buena mesa.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Del falso bien viene el auténtico mal
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Orejas de burro.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Mucho sabe quien callar sabe.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
El cornudo es el último que lo sabe.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño