Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Cuanto más se ama menos se conoce
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
La alegría todo mal espanta
La experiencia no se fía de la apariencia.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Mal ojo le veo al tuerto.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Amistad de juerga no dura nada.
El vino casi es pan.
Agua encharcada, hervida después de colada.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El que ama, teme.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
A cada día su pesar y su esperanza.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
Vivir es morir lentamente.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Cada cosa pía por su compañía.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.