El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Tú no llevas vela en este entierro.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Quien hace por común, hace por ningún.
Más enredado que un kilo de estopa.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Hasta el final nadie es dichoso.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Quien se duerme, no pesca peces.
El que no trabaja no come.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Llegaste como caído del cielo.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
El carcelero es un prisionero más.
Otoño entrante, barriga tirante.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.