Refranes viejos, recortes del evangelio.
Amigo reconciliado, doble enemigo
El día que no escobé, vino quien no pensé.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
El que come solo, muere solo.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Bodas y aguas, como son guiadas.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Bebe y ata la bota.
Mira antes de saltar.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Pan a hartura y vino a mesura.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Perro pendejo, no va a la gloria.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Puta y fea, poco putea.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Viento del solano, agua en la mano.
Nunca falta un culo para un bacín.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Con el callar, vencerás.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Al asno no pidas lana.
Amor con celos, causa desvelos.
Ve tu camino para no tropezar.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.