Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
A buey viejo, no le cates abrigo.
La necesidad hace parir hijos machos.
Las prendas de ropa son alas.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
La burla, para quien le gusta.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Nadie arrebañando engorda.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Copas son triunfos.
No caben dos pies en un zapato.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Amor forastero, amor pasajero.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Ama y guarda.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Dar al olvido.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Freídle un huevo, que dos merece.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Pedir más es avaricia.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.