A dineros dados, brazos quebrados.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
En el camino se enderezan las cargas.
Algún día, ahorcan blancos.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
A este son, comen los del ron, ron.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Más vale mendrugo que tarugo.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Rubio arrubiado nunca fue sino falso.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Hay más días que longanizas.
El que apurado vive, apurado muere.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Boca con boca se desboca.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
No habiendo lomo, de todo como.
Ave que vuela, a la cazuela.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Robles y pinos, todos son primos.
De pico, todos somos ricos.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Idos y muertos es lo mesmo.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.