Quien escribe mucho desvaría
Buscarle la quinta pata al gato.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Agrandado como alpargata de pichi.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Pan duro, pero seguro.
Burro que piensa bota la carga.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Julio, lo verde y lo maduro.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
El que tiene narices, no manda a oler.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
A buen hambre, no hay pan duro.
El pobre es un extranjero en su país.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Un clavo saca a otro clavo.
No da un tajo ni en defensa propia.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Gente castellana, gente sana.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.