¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Cada mochuelo, a su olivo.
Hermanos hay tanto por hacer!
Del lobo un pelo.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Cavas tu tumba con los dientes.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Indios y burros, todos son unos.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Hacer la del humo.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Músico pagado no toca bien.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
A caracoles picantes, vino abundante.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Cuando el pobre lava, llueve.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
De los muertos no se hable sino bien.
Pase mayo, y pase pardo.
Son cáscaras del mismo palo.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Entre amigos no hay cumplidos.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?