Todo lo que no es dado es perdido
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
A buena confesión, mala penitencia.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Dan darán, dicen las campanas.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Ligero como el ave de San Lucas.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Se heredan dinero y deudas
La buena obra, ella misma se loa.
Una familia unida come del mismo plato.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
El corazón del justo, piensa para responder.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.