Esposa prudente es don de Dios.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
En el pecado se lleva la penitencia.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Muerto, ¿quieres misa?.
Cada cual es hijo de sus obras.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
A hija casada, los yernos a la puerta.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Quien ama, teme.
Antes di que digan.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Alabanza propia es vituperio.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
A los enemigos bárreles el camino.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
La mejor caridad es la justicia para todos
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Caro compró el que rogó.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
Cada uno canta como quiere.
El que no está contra ti, está contigo.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Amigos pobres, amigos olvidados
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Idos y muertos, olvidados presto.