No creó Dios al burro para músico.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Indios y burros, todos son unos.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Más perdido que perro en misa.
Juntos en las duras y en las maduras.
Padres viejos, hijos huérfanos.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Se dice el milagro pero no el santo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Colgar los guayos.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Quien lee y escribe no pide pan.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
La conciencia vale por cien testigos.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Solo como Adán en el día de la madre
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Alabanza propia, mentira clara.
Quien tenga tiempo que no espere
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
En claustros de locos, están los más pocos.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Quien siempre adula se quema las mangas
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
El que ama, teme.