Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
De hora en hora, Dios mejora.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Dios es la medida de todas las cosas.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Boca que no habla, Dios no la oye.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Hijos y mujer añaden menester.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
No saber de la misa la media.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
A medida del santo son las cortinas.
Reyes y mujeres no agradecen.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
El abismo lleva al abismo
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Arrieros somos y en el camino andamos.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Cada cual ha de llevar su carga.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
De sabios es variar de opinión.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Ese no es santo de mi devoción.